Crishhhhti, que no te vean shin maquishhhhhaje
Esta joya no tiene desperdicio. Porque en un país en dónde los pobres hombres dizque 'modernos' se tienen que aguantar a una presi con vulva, al menos deberían poder darse el gusto de decir que la mina está buena.
Todos sabemos que aun si se está al mando de un país, el mejor modo de ataque a una mujer en el poder es sacarle un primer plano de la cara sin maquillar o decirle gorda, no importa si sus predecesores fueron feos o gordos, o ambas cosas.
Etiquetas: Feminismo
Manifiesto
¿Qué es el feminismo?
No es fácil dar una definición. Las variantes y espectros dentro de ellas lo dificultan. Muchas personas que se autodenominan feministas suelen ser de izquierda pero sin duda las hay de centro y de derecha, aunque niegen serlo. La palabra en sí tiene mala prensa.
No es mucha la gente que, acostumbrada y cómoda con su manera de ver la vida, estaría dispuesta a repensar la relación entre los géneros. Cuando en este blog hable o me burle y ría (a carcajadas) de ciertas y peculiares (con todo el peso negativo que tiene el adjetivo) características de los hombres y mujeres, lo hago desde una postura crítica y no meramente desde una mentalidad derrotista y ciertamente no desde el "las cosas nunca van a cambiar, bajemos la cabeza y saquemos lo más que podamos de la situación", brocárdico que parece ser ley entre la mayoría de la gente.
La misma filosofía va para el resto de los temas del blog que no sean feminismo. Es sólo que la teoría de liberación femenina no se encuentra en su pináculo en la vida real, mucho menos en el ciberespacio. Allí directamente se la encuentra con lupa. Por eso este pequeño espacio dedicado a ella, entre otros temas que, conociéndome, muchas veces imperarán en el blog, junto con vocablos rioplatenses que parecen ofensivos y que, escrutados más de cerca, lo son.
Uso un modo de cortesía políticamente correcto y pido disculpas por adelantado si alguna opinión expresada dista de ser políticamente correcta. Como dijo una vieja feminista, mientra más envejecemos, más radicales nos ponemos.